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Persona señalando la frase "sueldo competitivo" en un anuncio de vacante

‘Sueldo competitivo’: La frase favorita de los reclutadores que está a punto de quedar prohibida

“Sueldo competitivo.” “A convenir.” “Según aptitudes.” Si has buscado trabajo en México, ya leíste esas frases cientos de veces, y ya sabes que no significan nada — son la forma elegante de decir “no te vamos a decir cuánto te vamos a pagar hasta que ya invertiste dos entrevistas y una prueba técnica gratis”.

Por qué a las empresas les convenía tanto ese silencio

No es descuido, es estrategia de negociación pura: si nunca dicen el número, cada candidato entra a ciegas, y quien no se atreve a preguntar o a exigir más, termina aceptando menos de lo que la empresa sí estaba dispuesta a pagar. Es la misma razón por la que durante años se consideró de mal gusto platicar tu sueldo con tus compañeros — mientras nadie compara notas, nadie puede reclamar que a alguien con el mismo puesto le estén pagando distinto por ser hombre, mujer, más joven o menos hábil negociando. El silencio protegía margen, no privacidad.

Eso está a punto de cambiar. La Cámara de Diputados ya aprobó en comisiones un dictamen para reformar la Ley Federal del Trabajo y obligar a las empresas a publicar el sueldo y las prestaciones completas desde el anuncio de la vacante — se acabaría por ley la práctica de esconder el número hasta el final del proceso.

Ojo, esto no significa que vayas a poder ver el sueldo de tus compañeros ni el organigrama completo de nóminas de la empresa. Lo que cambia es más específico y, para quien busca trabajo, más útil: ya no vas a perder dos semanas en un proceso completo solo para enterarte hasta el final de que el sueldo real está muy por debajo de lo que necesitabas.

Esto conecta directo con otro problema del que ya hablamos: las vacantes que ni siquiera tienen intención real de contratar a nadie. Ambas son formas de opacidad en el mismo proceso, y ambas le quitan poder de negociación a quien menos tiene: el candidato. Mientras la ley avanza, lo más práctico sigue siendo lo de siempre — preguntar el rango salarial desde el primer contacto, aunque se sienta incómodo, porque la mitad de los candidatos en México ya prefiere procesos rápidos y claros sobre la mejor oferta.

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