¿Y si la vacante a la que llevas semanas aplicando nunca existió?
Llevas tres semanas mandando tu currículum a la misma vacante que sigue “activa” en el portal. Lo adaptaste, le pusiste las palabras clave exactas, hasta le hablaste bonito al filtro automático. Y nada. Ni un correo, ni un rechazo, ni una señal de vida. Lo que nadie te dijo es que quizá esa vacante nunca tuvo intención real de contratar a nadie.
Se llama vacante fantasma, y no es una teoría de conspiración de quien anda frustrado buscando chamba: un estudio de un académico de Baruch College analizó miles de anuncios de empleo con inteligencia artificial y encontró que hasta el 21% de las vacantes publicadas podrían ser así — anuncios que las empresas dejan abiertos sin ninguna intención inmediata de contratar, solo para acumular currículums “por si acaso” o para dar la impresión de que están creciendo.
El costo lo pagas tú, no la empresa
Para una empresa grande, publicar una vacante casi no cuesta nada. Para ti, cada aplicación es tiempo, ilusión y una versión de tu currículum que ajustaste con cuidado esperando pasar el filtro automático. Y aquí está el dato que redondea el panorama: en México, 7 de cada 10 empresas dicen tener dificultades para cubrir sus vacantes, aunque reciben más solicitudes que nunca. O sea que el problema no es que falte gente calificada — es que el proceso completo, desde el filtro automático que revisa tu currículum hasta la publicación misma de la vacante, está más roto de lo que parece.
Y no, no es lo mismo que el ghosting laboral que ya conocemos, donde sí hubo un proceso real y luego te dejaron en visto. Aquí el problema empieza desde el anuncio: nunca hubo nadie del otro lado esperando tu currículum. Y curiosamente, esta opacidad tiene un primo hermano que también está por cambiar: las vacantes que tampoco te dicen cuánto vas a ganar.
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