Antes de que hubiera 177, hubo uno. Huasca de Ocampo, en Hidalgo, fue nombrado el primer Pueblo Mágico de México en 2001, y este 5 de octubre de 2026 cumple 25 años con festejos que, según la Secretaría de Turismo del estado, seguirán durante todo el mes, con un videomapping diario en el centro del pueblo que cuenta su historia minera.
Bosque, neblina, haciendas de plata y duendes. Sí, duendes. Ya llegaremos a eso.
El pueblo que hizo rico a un conde
La historia de Huasca está pegada a la plata. En el siglo XVIII, las minas de la zona hicieron inmensamente rico a Pedro Romero de Terreros, el conde de Regla, que levantó aquí haciendas para procesar el mineral que salía de Real del Monte. Dos de ellas, San Miguel Regla y Santa María Regla, siguen en pie y se pueden visitar; en la primera se proyecta parte del videomapping del aniversario. Caminar entre sus muros de piedra y sus hornos es entender de golpe de dónde salió tanta riqueza.
Pero si nos obligan a escoger un solo lugar, nuestro favorito son los Prismas Basálticos: columnas de roca volcánica de varios metros, casi perfectas, por las que cae una cascada. La entrada general cuesta 100 pesos por persona, abre de 8:00 a 19:00 e incluye puente colgante, miradores y estacionamiento, según la información turística del lugar. Las tirolesas y las lanchas se pagan aparte.
Los duendes, en serio
Huasca tiene fama de ser tierra de duendes, y el pueblo lo abraza sin pena: hay un Museo de los Duendes, con entrada de 40 pesos, dedicado a las leyendas que la gente de la sierra cuenta desde hace generaciones. Puedes creer o no creer, pero vale la pena escuchar las historias con un café de olla en la mano. Para los que prefieren la naturaleza sin cuentos, el Bosque de las Truchas tiene actividades desde 30 pesos.
Durante el aniversario también habrá un tianguis de artesanos con productores de los otros ocho Pueblos Mágicos de Hidalgo, como Mineral del Chico y Mineral del Monte, además de talleres, conferencias y la develación de una placa conmemorativa.
Cómo ir
Desde la Ciudad de México se llega por la autopista a Pachuca y luego por la carretera que pasa por Real del Monte, que tiene muchas curvas, así que hay que manejar con calma. En transporte público, la ruta es autobús de la capital a Pachuca y de ahí combi a Huasca. Si puedes, ve entre semana: con el festejo, es probable que los fines de semana de octubre estén llenos.
Si estás armando escapadas para lo que queda del año, el puente de Día de Muertos es la siguiente oportunidad, y para un plan de lago y fin de semana corto, Valle de Bravo sigue siendo de nuestros favoritos.
Y para quien quiera irse lejos del centro del país, el norte también tiene sus pueblos mágicos, con desierto y misiones en lugar de bosque y neblina.
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