Regreso a clases: lo que sí vas a usar este semestre
Otra vez agosto, otra vez la misma pregunta rondando: ¿qué me pongo que no sea repetir el outfit de julio, pero tampoco tronarme la quincena en ropa que en dos meses ya nadie usa?
La buena noticia es que esta temporada no pide que reinventes el clóset completo. Va más por piezas que aguantan y combinan con lo que ya tienes —algunas hasta te sacan de apuros cuando pasas del salón a una entrevista sin tiempo de cambiarte. El cuero está en todos lados este año —chamarras tipo biker, botas altas, faldas midi— pero las versiones sintéticas o veganas, algunas hechas con cuero de nopal, se ven casi igual y cuestan una fracción de la piel genuina.
Lo que sí cambió de verdad es la mochila. Ya no es el accesorio que compras porque te sirve, es el que dice algo de ti: charms colgando, parches bordados, botones personalizados. Entre clases, cafetería y biblioteca es lo único que te acompaña todo el día, así que si vas a gastar en algo que valga la pena, probablemente sea ahí antes que en otra playera que te pones cada quince días.
Esto conecta con algo que vale la pena tener en mente si estás decidiendo qué estudiar: lo que hoy prioriza la generación universitaria al elegir carrera tiene el mismo espíritu práctico que elegir ropa que rinda, no que solo se vea bien una vez.
Las chamarras estructuradas —botones, corte más formal, aire casi militar— están empujando al hoodie de su trono de “lo que me pongo encima de todo”. Funcionan con jeans y tenis blancos para ir a clase, y si de ahí sales corriendo a la junta del proyecto que traes entre manos, no desentonan.
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