Si estás en sexto semestre de prepa y ya tienes en la mira la UNAM, el examen que vas a presentar no se va a parecer al de este año. El 30 de septiembre de 2026, el rector Leonardo Lomelí creó la Coordinación de Administración y Servicios Escolares, una sola instancia que a partir de ahora organiza todos los procesos de selección de la universidad, y la UNAM ya confirmó que su examen de admisión regresa al formato presencial.
Adiós al examen en línea
Lo primero que cambia es el lugar. Los exámenes se harán en sedes físicas, con dispositivos electrónicos precargados en lugar de hojas impresas, y la universidad adelantó que habrá distintas sedes para facilitar la participación de aspirantes de todo el país y del extranjero. Lo segundo es quién manda: la nueva coordinación concentra lo que antes estaba repartido entre varias áreas, y al frente quedó Joaquín Narro Lobo.
Para mí, esta es la parte que más importa si vas a presentar: un solo responsable, un solo formato y reglas que tendrían que ser más claras desde la convocatoria. Conviene leerla completa en cuanto salga, porque es muy probable que traiga cambios en tiempos, registro y requisitos para el día del examen.
Por qué la UNAM dio marcha atrás
El cambio tiene una explicación concreta, y está en un número. Después de los problemas con el examen en línea de mayo, la universidad aplicó una prueba de validación presencial: de 6 mil 29 aspirantes que en línea habían sacado 110 aciertos o más, solo 90 mantuvieron ese puntaje en persona. Menos de 2%. La UNAM reconoció fallas en la planeación, la coordinación y la operación, y alrededor de 58 mil aspirantes tuvieron que volver a presentar un examen de control. Si te tocó vivir ese doble examen, ya sabes de qué hablamos.
El experimento tampoco salió barato: según el desglose que la propia universidad hizo público, el proceso costó 51 millones 474 mil pesos. Con ese antecedente, era cuestión de tiempo que la UNAM centralizara todo y regresara a las sedes.
Cómo prepararte para el nuevo formato
Mi consejo es practicar como si ya estuvieras en la sede. Simulacros cronometrados, sentado, sin el celular cerca y sin pausas largas, porque la presión de un salón con cientos de aspirantes es muy distinta a la de tu cuarto. Y familiarízate con responder en pantalla, porque el examen seguirá siendo electrónico.
Y ten un plan B pensado con calma: revisar qué buscan los jóvenes al elegir universidad te puede abrir opciones que hoy no tienes en el radar.
Y para cuando ya estés adentro, hay cosas del primer semestre que conviene saber antes de pisar el campus.
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