Malinalco tenía ocho años sin su fiesta grande, y la recupera este mes. El Festival Cultural de Malinalco regresa del 16 al 18 de octubre de 2026 con más de 50 actividades gratuitas en 11 sedes del pueblo, según la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México; es la quinta edición, y la anterior se hizo en 2018.
Tres días de música, teatro y callejoneadas en un pueblo que ya de por sí tiene fama de embrujar a quien llega.
La tierra de la hechicera
Esa fama tiene origen. Cuenta la leyenda mexica que Malinalxóchitl, hermana de Huitzilopochtli, fue abandonada por los peregrinos que buscaban dónde fundar Tenochtitlan, y que se quedó en este valle, donde se volvió una poderosa hechicera. Por eso a Malinalco le dicen tierra de brujos, y por eso la obra central del festival, “Malinalxóchitl, la sublimación de un destino”, dirigida por Juan Carlos Embriz, se estrena el sábado 17 de octubre.
El programa incluye conciertos, danza, talleres, conferencias, exposiciones, recorridos guiados y actividades para niños en espacios como las capillas de San Juan, Santa Mónica y Santa María, el convento agustino, el Museo Luis Mario Schneider, el teatro municipal y el jardín. Participan artistas locales y estudiantes de bellas artes de la región. El ayuntamiento calcula entre 25 mil y 40 mil visitantes durante el fin de semana.
El templo tallado en el cerro
Si vas al festival, no te vayas sin subir a la zona arqueológica. Nuestro favorito de todo Malinalco es el Cuauhcalli, un templo mexica tallado directamente en la roca del cerro a principios del siglo XVI, en tiempos del tlatoani Ahuízotl. La entrada es la boca abierta de una serpiente enorme, a los lados la custodian jaguares y adentro hay águilas talladas en la misma piedra, símbolos de los guerreros de élite del imperio. Según el INAH, la zona abre de martes a domingo de 10:00 a 17:00, y la entrada cuesta 85 pesos para mexicanos y residentes.
Un aviso honesto: la subida tiene muchos escalones y el sol pega fuerte a mediodía. Llega temprano, lleva agua y tómalo con calma. La vista del valle desde arriba paga cada escalón.
De regreso al centro, el convento agustino guarda pinturas murales del siglo XVI con plantas y animales de la región, y vale la pena entrar aunque no haya función.
Cómo llegar
Malinalco está a unos 99 kilómetros de la Ciudad de México por la carretera a Toluca, según el INAH. En transporte público hay que transbordar en Tenancingo o en Tenango del Valle. Para el fin de semana del festival conviene reservar hospedaje desde ya.
Si estás armando la lista de pueblos para este otoño, en Puebla está el Valle de Catrinas de Atlixco, con catrinas gigantes inspiradas en dioses prehispánicos, y en Hidalgo, Huasca de Ocampo celebra 25 años como el primer Pueblo Mágico.
Y si te gustó la idea de un Pueblo Mágico del Estado de México para el fin de semana, hay otro que lleva años entre los favoritos, con lago y montaña.
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